Con el fin de completar el ciclo del agua y devolverla al medio ambiente en las mejores condiciones e incluso proceder a su reutilización, las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) las someten a un tratamiento en virtud del cual adquieren las características de calidad previstas en la legislación vigente.
Este tratamiento se efectúa mediante un conjunto de procesos unitarios combinados. Esta sucesión de procesos unitarios se refleja a continuación:
- Pretratamientos: desbaste (rejas, tamices), desarenado y desengrasado.
- Tratamientos primarios: tienen como objetivo conseguir la máxima separación de partículas y sólidos sedimentables de las aguas residuales por la acción de la gravedad.
- Tratamientos secundarios: los procesos biológicos siguen siendo el tratamiento más utilizado por su grado de fiabilidad y sencillez en la operación. El más extendido es el reactor biológico de fangos activos con eliminación de nutrientes (nitrógeno y fósforo). La denominación de biológicos obedece al proceso que tiene lugar: la eliminación de la materia orgánica presente en el agua residual mediante la intervención de microorganismos (bacterias, protozoos, etc.).
- Tratamientos terciarios: desinfección, filtros de arena, ultravioletas, separación por membranas (microfiltración, ultrafiltración, ósmosis inversa).