No tires los medicamentos sobrantes o caducados al váter. En contacto con el agua, se comportan de manera imprevisible, por lo que pueden afectar al medio ambiente y, a la larga, a la salud. Llévalos a la farmacia.
No tires el aceite que sobre después de cocinar por el fregadero. ¡Un litro de aceite de cocina contamina la misma cantidad de agua que la que utilizan 1.160 familias en un día! Retíralo de la sartén con papel absorbente y échalo a la basura.
La pintura es una sustancia muy contaminante. Si te sobra y la tienes que tirar, déjala secar hasta obtener una masa sólida y llévala a los centros de recogida municipales.
Si fumas, no tires los restos de cigarrillos al váter. Los cigarrillos contienen nicotina y alquitrán, sustancias que se disuelven fácilmente en el agua y que son contaminantes, incluso en pequeñas concentraciones. Tira los restos de los cigarrillos a la basura una vez estén bien apagados.
Los plásticos, las gasas, las compresas y los preservativos que se echan al váter pueden obstruir las cañerías y afectar a la entrada del agua residual en las depuradoras. Coloca un pequeño contenedor en el baño para tirar estos residuos sólidos.
El agua de tu casa es la misma que la del trabajo, la del vestuario del gimnasio, la del hotel, la de la fuente de la calle… Mantén tu actitud ecológica respecto al agua allí donde la utilices.